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Las tradiciones, ¿qué sería este pueblo sin las tradiciones?, sin su corta de troncos, sin sus toros, sin la fiesta de San Antón... y todo ese largo etcétera de fiestas y reuniones que se celebran en éste nuestro pueblo. Bien es cierto que las tradiciones son las mismas desde hace muchos años, hay algunas que han desaparecido y otras que son nuevas, pero la mayoría de la gente conoce cuáles son las que definen este pueblo. Por esta misma razón, he decidido realizar este artículo, porque esas tradiciones que tanto nos gustan a todos se están acabando, y se están acabando por nuestra culpa, por la culpa de los jóvenes; también es cierto que los tiempos han cambiado y con ellos las costumbres, los pensamientos, los ideales, etc., en definitiva, todo ha cambiado.
Yo no es que sea muy mayor que digamos no puedo hablar de lo que sucedía antiguamente, si no es por historias que los padres y abuelos cuentan a los hijos y luego nosotros nos las contamos, incluso a través de fotos y algún que otro vídeo. Pero lo que sí puedo decir es que Valsaín ya no es lo que era.
El otro día sin querer, había en la tele un vídeo de las fiestas y me puse a verlo. No es que fuera muy antiguo, tendría 8 ó 9 años, pero sólo esa diferencia en el tiempo me llevó a pensar y a realizar este artículo. Me puse a ver el vídeo y lo primero que me llamó la atención fue la corta de troncos. Ver a los mismos cortadores que hay ahora (salvo la excepción de los retirados) me llevó a hacerme la siguiente pregunta; ?Qué será de la corta de troncos de aquí a unos años si no hay jóvenes que tengan afición a ella? Pues la respuesta es bien fácil, desaparecerá. Y desaparecerá por nuestra culpa, por la de los jóvenes, porque no nos sentimos identificados con esa tradición, eso sí, nos encanta verla y nos encanta que conozcan nuestro pueblo por ello, nos sentimos orgullosos de ello.
Lo mismo que sucede con la corta de troncos, sucede con otras tradiciones que se han venido celebrando en nuestro pueblo durante muchos años, como la carrera de caballos, la fiesta de San Antón, la carrera ciclista... Yo me acuerdo que antes, cuando era más pequeño, y así lo corrobora el vídeo que estuve viendo, que en la carrera de caballos participaba mucha gente, había 12 ó 13 caballos; sin embargo, ahora ves 5 ó 6 cuándo los hay. Lo mismo sucede con la carrera ciclista, que la participación cada vez es menor; y en San Antón la gente que puja cada vez es menor, cuando no es la misma. Y qué decir, aunque no sea una tradición, de los bailes en las fiestas. Cada vez es peor la situación. Bien es cierto que hay orquestas mejores y peores, pero es lo que hay, lo que se puede pagar, y me parece muy mal que se vean escenas como las que se pueden ver algunos días de las fiestas en los que el baile ni siquiera existe, hay muy poca gente en él, y la principal razón de esta situación no es otra que las peñas.
También puede haber otros factores: que haya que trabajar, cansancio, etc., pero ese es el principal problema, que la gente, sobre todo los más jóvenes, prefieren estar en su peña o en las otras peñas antes que en el baile, el cual muchas veces subsiste por las personas que no son del pueblo y que están en él, y luego vamos nosotros y nos quejamos de que dura muy poco, ¡pero para qué va a durar más si no vamos¡. En esta crítica, el primero que se incluye soy yo, pero lo que es cierto es que todos debemos hacer más por ello.
Todo esto que yo he contado aquí se podría extender a otros acontecimientos, pero no sirve incidir en ello, porque creo que la idea que quiero transmitir a través de este artículo está entendida: NO ACABAR CON LAS TRADICIONES. Para ello es necesario que los jóvenes pongamos más de nuestra parte, o que los padres inculquen a sus hijos esas ideas desde pequeños, también habría otras posibilidades, aunque son más drásticas y complejas: crear una escuela de cortadores, poner más incentivos para que haya participación (aunque entonces ya nos ¡riamos a otros derroteros), etc. Ahora, la mentalidad y las ideas de los jóvenes giran en torno a los ordenadores, los videojuegos, los "tazos"... y sobre todo en torno a la televisión, a través de la cual, y por medio de la cual, todo ha cambiado. Quizás les resulte un poco raro este artículo, y quizá muchos de ustedes no compartan la misma opinión que yo, pero lo que ha quedado reflejado en este artículo es mi pensamiento, el pensamiento de un joven vecino, en torno a las tradiciones del pueblo, las cuales a mi modo de ver tenderán a desaparecer, aunque espero que esto no llegue a pasar nunca, y sólo hay un remedio, que todos arrimemos el hombro, y no que cada cuál piense en sí mismo.
Jaime Huertas Dorrego.